Adverar

Certificar que una cosa es cierta o que un documento es auténtico. Es un proceso judicial: solamente al juez compete pronunciarse sobre la veracidad o falsedad de un documento. Ejemplo. El más típico caso de adveración es el del testamento ológrafo, que es aquél que una persona otorga de su puño y letra y firmado por él, sin acudir a ningún notario. Cuando el testador fallece, es preciso acudir al juez con el testamento para que se advere, es decir, se compruebe por medio de un expediente judicial que el testamento es efectivamente del testador y reúne todos los requisitos. Una vez adverado, producirá todos sus efectos. Si no es adverado, no producirá ninguno.